Los 60, esto ya lo llevaba mi madre:
Hoy he leído que vuelve a clase la alumna brasileña expulsada por usar minifalda. Desde luego sorprende que en un país famoso por el tanga y sus garotas, una parte de los alumnos intentara agredirla hasta el punto de tener que abandonar la facultad escoltada por la policía.No hay que irse muy lejos, la famosa sentencia de la minifalda también levantó ampollas en nuestro país. Y es que muchos letrados tienen la mirada sucia y la mente calenturienta. Nosotras no acosamos a los hombres en shorts o con camisetas arrapadas. Todavía no he oído que ningún joven de los que hacen jogging por la Diagonal de Barcelona en pantaloncito y camiseta de tirantes haya sido violado por una mujer, por ir “provocando”.
Desde siempre, la iglesia católica ha ayudado a transmitir la idea de que las mujeres que visten “provocativas” se están buscando problemas. Un ejemplo:
“La Iglesia Católica mexicana, por pluma de su aplicado servidor, el sacerdote Sergio G. Román, ha recomendado a las mujeres que no lleven minifaldas para evitar ser asaltadas sexualmente. “Cuando exhibimos nuestro cuerpo sin recato, sin pudor, lo prostituimos porque provocamos en los demás sentimientos hacia nosotros a los que no tienen derecho” escribe el padre Román en una publicación digital dirigida a preparar a los católicos para el VI Encuentro Mundial de la Familia que se celebrará en México D.F.” (RNE- Vagamundo)
Pero ¿qué tienen que opinar unos hombres que les gusta vestirse con falditas, puntillas y gorritos ridículos? Esos curas que abusaron de niños ¿lo hicieron porque les estaban provocando? Vergonzoso.
Quizá hay que estar tan extremamente delgada y ser un poco andrógina como Twiggy para poder lucir una minifalda sin problemas. Te podrá gustar más o menos, te sentará mejor o peor, pero si en un lugar no hay código de vestimenta establecido de antemano (o hay que llevar uniforme), se debería respetar el estilo de vestir de cada cual. Para mí es más motivo de expulsión una persona sucia que apesta a sudor de varios días, y sin embargo las aulas están llenas de guarros.
No me imagino un suceso parecido en una universidad de California. Cuando me paseaba por el campus de Berkeley, muchas estudiantes llevaban tops de tirantes y falditas o shorts que dejaban ver gran parte de su anatomía, y sus flip-flops (chanclas) ¡hasta en invierno! Ni que decir tiene que el uniforme de las cheerleaders de cualquier instituto o universidad norteamericana se compone de minifalda o short.
Los responsables del mantenimiento del decoro en las célebres carreras británicas de Ascot, no permitirán minifaldas ni enseñar las bragas a las mujeres que accedan al llamado "Royal Enclosure" (Recinto Real).Ninguna mujer podrá entrar en ese recinto si la falda no llega como mínimo hasta cinco centímetros por encima de la rodilla. Además se recuerda a las invitadas que deben llevar bragas pero no enseñarlas en público, se prohíben los vestidos sin tirantes así como los de tirantes de menos de 2,5 centímetros de ancho.
Nosotros no tenemos carreras tan “glamurosas”, pero a nuestra fiesta nacional tampoco se debe llevar minifalda, o si no que se lo pregunten a Manolo Escobar:












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