BOB


Creo que no existe ninguna práctica sexual para la cual no exista una palabra o sigla inglesa que la describa. BOB = “Bend Over Boyfriend” (bend over: doblarse, ponerse en pompa), es decir, novio al que le gusta que lo sodomice su chica. Y a la acción de ser sodomizado por una mujer con un “strap-on dildo” o arnés de cintura al que se le ajusta un consolador se llama “pegging”.

Uno de mis juguetes preferidos son los strap-on o arneses de cintura. Son una forma divertida de intercambiar los roles y pasar a ser la parte activa de la relación. Se puede usar con un chico u otra chica. Muchos hombres heterosexuales que fantasean con el sexo anal, pero que no lo harían jamás con otro hombre o no se acaban de decidir por un transexual, tienen, gracias a este “adminículo” (palabra que le va muy bien), la oportunidad de ser analmente estimulados por una mujer.


Aunque la mayoría de los hombres heterosexuales confiesa interés en el sexo anal, en su variante chico sodomiza a chica, cuando se les plantea la cuestión al revés, ¡huy! ¡con la Iglesia hemos topado! La mayoría lo asocian con la homosexualidad o la pérdida de su masculinidad y poder (estar a cuatro patas con la pareja en una posición de “poder” se considera humillante). Si bien es cierto que es una práctica común dentro de la dominación femenina, la estimulación anal masculina, en si, no tiene que estar ligada a las prácticas sadomasoquistas o de dominación/sumisión. Es una zona erógena más y por tanto susceptible de dar placer. Experimentar y jugar es la base del placer erótico. Dejar que la chica tome las riendas y te folle puede ser muy placentero y divertido. Con suavidad y mucho lubricante se puede llegar a la próstata desde el interior, y junto con el masaje que se efectúa en la zona del esfínter, llegar al orgasmo y la eyaculación.



Cada vez hay más variedad de arneses y sus complementos; desde los más sencillos y baratos a los más sofisticados y costosos, dependiendo del material de que estén hechos. Para mi los mejores son los que, además de bonitos, tienen piezas intercambiables. Que se puedan adaptar dildos de diferentes tamaños y grosores y que además tengan posibilidad de incorporar otros en el interior del tanga (vaginal y anal) para que la persona que lo lleva también pueda estimularse. Si además los dildos son de colores divertidos y le echamos una buena carga de descaro y de humor el éxito está asegurado. Estos juguetes son ideales para tríos (y quien dice tres, dice cuatro…) Solo hay que tener la prevención de poner preservativos en los dildos si se van a utilizar con varias personas y cambiarlos cada ver que se cambia de pareja. Para el sexo anal, incluso si es a una sola persona, siempre es recomendable poner preservativo al consolador, así es más fácil de limpiar luego.




Otra ventaja de ser una chica con pene es que puedes pedirle a tu chico que te haga una demostración detallada de cómo le gustaría a él que se la chupases tú (pon un condón de sabores al dildo, es más agradable) Por un momento tú eres él (por experiencia propia sé que es mucho más difícil hacer bien un cunilingus que una felación). Siempre puedes descubrir cosas nuevas sobre él que no sabías o él no se había atrevido a pedir. Ponerse en el lugar del otro ayuda mucho a comprender los deseos de tu pareja.

Otra cosa que aprendí con el uso de los arneses es que hombres y mujeres utilizamos músculos diferente durante la penetración. Hacer de chico por un día puede producir unas agujetas tremendas en la parte delantera de los muslos y los glúteos, se suda mucho, pero es una manera divertida de ponerse en forma.


Lo más importante es que ambas partes se sientan cómodas con el juego, olvidarse de los prejuicios y echarle imaginación.



1 comentarios:

Rucius dijo...

Este tema es interesante, mas que nada porque hay que dejarse de tonterias y probar. Si no te ves muy decidido, pues ve poco a poco, pero hay que probarlo, tiene su morbo.

Cuanta razon tienes respecto a los prejuicios que tenemos los hombres.... y cuanto te gusta ;)

Kiss
Ru