El piropo

Leo esta noticia y alucino. A las feminazis se les va la olla una vez más:

“Piropear a una mujer podría tener pena de cárcel y una sanción económica de 3.000 euros

La directora general de Igualdad, Bibiana Aido, trabaja en la elaboración de un protocolo de atención a las mujeres que sean objeto de piropos en la vía pública, atendiendo así una vieja reivindicación de algunos grupos feministas que consideran este tipo de expresiones como “otra forma de violencia contra las mujeres”. Pese al avance de la medida, se desconoce si el protocolo incluirá sólo a las palabras que la denunciante considere ofensivas o si, por el contrario, seguirá un criterio semántico fijo.

Esta medida, que se pondrá en marcha a partir del último trimestre de 2011, incluirá las sanciones que contempla la ley de igualdad de género, que irían desde prisión a una multa económica de 3.000 euros.

Bibiana Aido declaró hace unos días que su departamento trabaja para que las víctimas se sientan protegidas, y animó a las afectadas a denunciar sus casos y a que reclamen sus derechos ante la justicia.

El pasado mes de marzo, tras recibir las quejas de las feministas, la propia ministra de Sanidad, Leire Pajín, se comprometió con ellas a determinar los puntos en que se debe actuar para garantizar los derechos de las mujeres.
Las feministas, por su parte, expresaron recientemente su satisfacción por la receptividad del Gobierno a sus propuestas: “Entendemos que debe darse la importancia que merece a este asunto, ya que la nuestra es una sociedad evidentemente machista”.

Creen que el piropo constituye una forma de ejercer coacción contra las trabajadoras y menoscabar su dignidad y advirtieron que se trata de una realidad latente sobre todo en los ámbitos laborales.
“Muchas mujeres se niegan a denunciar estos ataques verbales por temor a las represalias”, se indica desde una de las entidades feministas que aplauden la nueva medida gubernativa.”


¡Ahora si que van a acabar con la construcción!

Esta medida me parece una auténtica chorrada. A mi siempre me ha gustado que me digan piropos, si son ingeniosos, castizos y de buen gusto, tipo “pisa morena que paga el ayuntamiento”. A ninguna nos gustan las groserías pero creo que si un tipejo te suelta un “te lo comía to” estás en tu perfecto derecho a contestarle “con esa cara lo que te vas a comer es una mierda”. O si te tocan el culo en el metro le sueltas un sopapo al baboso, o una patada en donde mas le duela.

¡Ya esta bien de tanto victimismo! Ni soy victima cuando me dicen guapa por la calle, ni soy victima de la violencia machista cuando intercambio sexo por dinero. Soy lo suficiente mayorcita para saber cuando un comportamiento es denunciable y cuando puedo solucionar las cosas por mi misma. Hay temas más serios como para saturar aun más los juzgados con tonterías. ¿Qué criterio semántico utilizarán? Si te dicen algo como “Ole, pareces la Macarena vestida de civil” o “Tú debes ser atea, porque estas como quieres y no como Dios manda”… ¿se verá involucrada la Iglesia en la denuncia?

Bueno, supongo que nosotras tampoco podremos piropear a los hombres… Cuando miles de fans corean a sus ídolos (actores, cantantes, toreros…) “¡Queremos un hijo tuyo!” y les tiran bragas ¿no es tratarlos como objetos sexuales? A Madonna no le tiran calzoncillos.

Este corto es una demostración de lo que no se debe hacer (aunque no puedo evitar reírme cada vez que lo veo):

Reviews


Desde que vivo en Londres y colaboro con una agencia ya no me preocupa si los clientes escriben críticas sobre mí en los foros sobre sexo de pago. La agencia tiene buenos clientes desde hace años y puesto que ya tengo fijos, quiere decir que están contentos con mis servicios. Sin embargo hace poco mi amiga y yo atendimos a un señor americano en un dúo. A la semana siguiente nos enteramos de que había escrito sobre nuestro encuentro en The Erotic Review. Aunque los comentarios eran muy buenos, me molestó que en la descripción física, en el apartado de “origen étnico”, dijera que mi amiga es “White” (blanca) y yo “Spanish”. ¿Qué quiere decir con eso?, ¿es que los españoles no somos blancos? Algunos americanos son tan ignorantes en lo que se refiere a otros países que no sean el suyo… Cuando vivía en California tenía que insistir en que era europea porque para ellos Spanish es lo que hablan en Méjico. La pregunta mas estúpida que me hicieron era si España estaba cerca de Puerto Rico…

Cuando empecé a anunciarme en internet (en 2005) descubrí los foros en los que los usuarios hacen preguntas sobre las profesionales del sexo de pago y algunos publican sus experiencias con ellas. Durante un tiempo participé activamente en el que me pareció más respetuoso con las mujeres que nos dedicamos al negocio del placer. En el foro de BcNRelax lo pasé muy bien debatiendo y bromeando con los “foreros”, y aunque llegué a conocer a alguno “bíblicamente”, no recomiendo entrar en los foros con el objetivo de captar clientes.


De algunos foros (no voy a dar nombres para no hacerles publicidad) la única palabra que encuentro para describirlos es… vomitivos. Las cosas que leí no solo me indignaron como profesional, también como persona. Detrás de un seudónimo se puede esconder todo tipo de personajes, algunos no tienen nada mejor que hacer que desprestigiar y mentir. Otros tienen personalidad múltiple, es decir, se registran con varios nombres de usuario o “nicks” diferentes para confundir y malmeter. Detrás de los que más critican se suelen encontrar tipos acomplejados y fracasados. A veces me preguntaba ¿por qué van con mujeres si no les gustan las mujeres?

Otras veces te tienes que reír, sobre todo con los listillos que parecen saberlo todo sobre las chicas. Había uno que juraba y perjuraba que yo era una chica que se anunciaba en una agencia y que era 8 años mas joven que yo. Ninguna de las dos mostrábamos el rostro en la foto. También decía que mi servicio era mediocre. Yo en ese momento acababa de llegar a España después de varios años de vivir en el extranjero, me acababa de iniciar profesionalmente y era independiente. Al principio no podía entender porqué alguien que no me conocía de nada y que nunca había estado conmigo, tenía tanto interés en desprestigiarme. Luego atando cabos y siguiendo sus comentarios en otros hilos llegué a la conclusión de que debía ser el dueño de alguna agencia. No es infrecuente que los dueños de agencias intenten desprestigiar a chicas independientes y se hagan pasar por clientes satisfechos o pacten con otros foreros para que hablen bien de sus chicas a cambio de descuentos.

También hay chicas que se hacen pasar por clientes, o chicas que utilizan fotos falsas, y malas profesionales que ven al cliente simplemente como un cajero automático del que sacar dinero, pero como dice el refrán: se caza antes a un mentiroso que a un cojo.

Todas las experiencias son subjetivas y muy personales. Con algunos clientes se tiene más empatía que con otros, o simplemente se tienen días mejores y días peores. Como los toreros, si te toca un buen toro haces una gran faena… (aunque en este caso cortar el rabo está fuera de lugar). Por ejemplo, si a un cliente le huele el aliento, o tiene una de esas barbas tipo papel de lija que te arranca la piel a tiras, es probable que no reciba besos apasionados. O el tiempo y el entusiasmo que le dediquen a su entrepierna no será el mismo si es una selva impenetrable que si va depiladito.

Se ha dado el caso de algún impresentable que intenta coaccionar a la profesional amenazándola con escribir una mala crítica. A esos la mejor respuesta es: ¡QUE TE DEN! De todas formas los foros parece que ya no tienen tantos asiduos como antes.

En Inglaterra y Estados Unidos hay más webs y foros para escorts exclusivamente, sin la participación de los clientes, donde pueden comunicarse libremente, intercambiar consejos y avisarse sobre clientes peligrosos o los que te hacen perder el tiempo (timewasters).

SAAFE http://www.saafe.info/

Embarrasing bodies


Tengo la tele puesta de fondo y están dando “Embarrasing Bodies”. Es un programa sobre problemas médicos que causan vergüenza a los que los padecen. Generalmente muestran casos extremos y bastante desagradables. Vamos, uno de esos programas que más vale no ver si estas cenando. Siempre aparece algún caso “embarazoso” de genitales.


Hace unos días recibí a un cliente nuevo con el pene muy curvado hacia un lado y pensé “¡Ah, éste tiene la enfermedad de Peyronie!” Y es que esa afección salió en uno de los programas. Obviamente lo traté con mucho cuidado porque sabía que en muchos casos se siente dolor con la erección y las relaciones sexuales. Creí que me iba a dar una tortícolis mientras le hacia una felación, con la cabeza tan doblada como su curvatura. Hablamos de lo divino y de lo humano, y hasta del Barça pero nunca de su pene. Al marchar me dijo que volvería, y que me lo tomara como un cumplido porque el nunca repetía…


Al programa de la tele también acudió un hombre maduro que no podía tener relaciones sexuales satisfactorias porque tenían fimosis y no había acudido nunca a un urólogo. Un problema tan simple como cortar un poquito de piel. En general, los hombres son más reacios a consultar sus problemas con un médico o a pasar por el quirófano que las mujeres. Creo que los urólogos y las putas vemos todo tipo de casos “especiales”. Antes de ser escort todos los hombres con los que había estado estaban dentro de lo que consideramos "pene normal", tanto en tamaño como en forma y color (después de lo que estoy viendo últimamente, hasta diría que bonitos)


Una prima mía, que trabaja en un centro de urología, me contó que la consulta más frecuente en los hombres es si el tamaño de su pene es normal. Si, el tamaño importa pero en muchas ocasiones les preocupa más a ellos que a nosotras porque se comparan con los actores porno sin saber que a muchas mujeres no nos gustan los penes muy grandes porque hacen daño y son difíciles de meter en la boca. Esto me recuerda un chiste que me contaron hace poco: ¿Por qué están tan sonrientes las novias cuando van caminando hacia el altar? Porque saben que ya no van a tener que hacer más felaciones. Será por eso que hacemos tantas nosotras…


Es más importante el grosor que la largura para satisfacer a una mujer. Y que esté dura. Muchos hombres con el pene muy grande no pueden mantener una erección por mucho tiempo. Se necesita mucha sangre para llenar eso… La mayoría de las mujeres llegamos al orgasmo por la estimulación del clítoris y no por la penetración en si. Un pene erecto entre 13 y 15 cm se consideraría en la media. Por debajo de 7 cm no es fácil realizar ciertas posturas. Lo peor es cuando estas encima y no sabes si esta dentro o no. ¿Le pregunto? No, no vaya a ser que hiera sus sentimientos.


Algunas veces no es que el pene sea pequeño, es que hay sobrepeso y el pene queda oculto en la grasa del abdomen. Una forma de alargar visualmente el pene es recortar el vello púbico. Algunos hombres tienen tanto pelo allí abajo que hacer una felación es como adentrarse en el Mato Grosso (antes de la deforestación).


Para mí es más importante es que mis amantes huelan bien, besen bien (no me rasquen con la barba) y no sean brutos. Uno de mis clientes favoritos la tiene pequeñita pero le echa imaginación al asunto. Me lo paso genial con él, porque además de divertido me lleva a sitios chulos, y con mis juguetitos nos apañamos la mar de bien.

Cuando menos te lo esperas


Últimamente no acierto ni una a la hora de predecir cuando voy a trabajar. Cuando pienso “con este tiempo, hoy no viene ni el Tato” (no es que tenga un cliente llamado Tato, es solo una expresión popular) resulta que tengo cuatro clientes seguidos. Cuando no dispongo del piso para recibir todos quieren “Incalls”, cuando puedo recibir en casa, me mandan a la otra punta de la ciudad… ¡Qué rabia que me da! Habiendo tantos hoteles buenos en mi zona, tienen que hospedarse en la City, que está a tomar por saco de lejos. Y si están cerca, ese día el tráfico está fatal y un trayecto de diez minutos se convierte en media hora. Los fines de semana suelen ser muy tranquilos pero cuando hago planes para ir a alguna parte entonces me sale trabajo. Como hace unos domingos que tuve que acudir a un restaurante en el West End para una cita (comida + relax) y no se les ocurre otra cosa que celebrar San Patricio (patrón de los Irlandeses) cuatro días antes de la fecha y me cortan todas las calles alrededor del restaurante para que pase el desfile. Después de 45 minutos de taxi y 25 libras, el taxista me dejó en Westminster, a media hora de mi destino caminando. Menos mal que una tiene recursos para todo y llevo mis bailarinas en el bolso, porque con los tacones no habría llegado nunca. Para colmo al llegar a Trafalgar Square me encontré con el desfile y no se podía cruzar. Me metí en el metro y conseguí salir en el otro lado pero aun estaba lejos de Leicester Square. ¡MALDITO MURPHY! (el de la ley, y encima es un apellido irlandés) Una vez en la plaza no tenía muy claro por donde seguir así que eché mano de mi HTC Android que tiene localizador y seguí la flechita azul que se mueve en el mapa según vas caminando. Cuando llegué al restaurante completamente sudada y exhausta me alegré de que el cliente hablara un poco de español.

Cuatro horas después salí zumbando hacia mi casa porque la siguiente cita era en casa de un cliente que quería que llevara mi vestido de látex de enfermera.



Odio el metro de Londres pero era la única forma de llegar a casa rápido. De camino me llamaron por si quería otro servicio más tarde y dije que sí. Por aquello de aprovechar para cuando no haya (con esta recesión nunca se sabe). Después de la “revisión médica” y el “tratamiento” impuesto a mi cliente (tengo que decir que evoluciona favorablemente) me fui a casa a descansar y comer algo antes de la última cita.

Después de cenar me dio el bajón, ¡qué pereza salir ahora, porque habré dicho que sí! De camino al hotel, que estaba cerca de la Torre de Londres, empecé a pensar en la serie “Los Tudor” y en Ana Bolena y en todas las cabezas que rodaron en la Edad Media. “Buf, espero que el cliente sea majo “. Me abrió la puerta un hombre de mediana edad, atractivo, alto, atlético y con unos preciosos ojos azules. Más que follarme me hizo el amor, además estaba bien dotado y besaba de fábula. Me alegré de haber dicho que sí. Lo más gracioso es que era irlandés… Entonces perdoné a Murphy y su maldita ley.


Lubricantes y juguetes sexuales seguros

Cada vez me preocupo más por lo que me pongo, y no me refiero a la ropa. Encontrar cosméticos, cremas y jabones naturales, sin parabenos ni perfumes no es fácil. Y más difícil aun es encontrar juguetes sexuales y lubricantes exentos de productos químicos.

Muchas marcas de cosméticos ya están eliminando los parabenos de sus productos. Los parabenos, son preservativos muy utilizados en cosméticos (y algunos alimentos) por su escaso precio. Se ha descubierto que imitan la actividad del estrógeno en las células del cuerpo, y aunque no se ha demostrado, podrían influir en la creación de tumores. Muchos lubricantes personales contienen parabenos y siendo algo que nos ponemos en la vagina y el ano, la absorción es mayor.

Algunos lubricantes hidrosolubles también contienen glicerina y pueden promover o exacerbar las infecciones vaginales causadas por hongos en las mujeres propensas a ellas Por ejemplo, después de la toma de antibióticos son muy frecuentes las candidiasis. Los antibióticos también matan las bacterias “buenas” alterando la flora vaginal dejando vía libre a los hongos. El alimento favorito de los hongos es el azúcar por lo que no se debe introducir ningún tipo de sustancia dulce (la glicerina es un alcohol de sabor dulce), ni miel, ni chocolates… esas sustancias pueden cubrir el resto del cuerpo para que te lo quiten a lametazos, pero ahí… ¡NO!

Los lubricantes de base oleosa no son recomendables para las personas que mantienen relaciones sexuales con múltiples parejas o con desconocidos porque atacan el látex y rompen los condones. Los lubricantes de silicona solo se eliminan con agua y jabón, manchan y no se pueden utilizar con los consoladores de silicona y otros juguetes sexuales hechos de este material, porque disuelve su superficie y se vuelven pegajosos.


Desde hace un tiempo utilizo el lubricante “YES”, que no contiene sustancias nocivas y sus ingredientes provienen del cultivo biológico.


En cuanto a los juguetes sexuales, los más seguros son los de silicona. El problema de muchos consoladores (y en especial los fabricados en China) es que están hechos con plásticos de mala calidad que desprenden productos tóxicos, como los ftalatos. Los ftalatos o ésteres de ftalato son un grupo de compuestos químicos principalmente empleados como plastificadores (sustancias añadidas a los plásticos para incrementar su flexibilidad. Uno de sus usos más comunes es la conversión del cloruro de polivinilo (PVC) de un plástico duro a otro flexible. En algunos países se ha prohibido su utilización en la fabricación de juguetes para niños. Cuando no se sabe de que material están hechos lo mejor es cubrirlos con un preservativo para evitar el contacto con las mucosas que recubren la vagina y el ano.

Muchas veces las mujeres nos gastamos pequeñas fortunas en zapatos y bolsos y descuidamos lo que nos ponemos en la vagina. En el caso de las escorts, lo que gastemos en nuestra vagina será una inversión en salud.


Decepción



Mi amiga Abby me pasó un cliente que no podía atender. Se trataba de una cita con un caballero canadiense, desde las 12 del mediodía hasta la noche. El servicio incluía comer con el cliente, acompañarlo a los sex-shops del Soho y luego, en el hotel, cumplir sus fantasías. Entre otras cosas quería vestirse de mujer y que yo utilizara mi strap-on con él. La noche antes de nuestro encuentro me pidió que mirase una página web donde se anuncian transexuales y que eligiera la que más me gustara pues quería que ésta se uniera a nosotros durante una hora. De entre las que atendían a parejas, escogí una brasileña que me pareció muy guapa, femenina y voluptuosa.

Como creo en la ley de Murphy pensé en un plan “B”, es decir, llevar lencería, pelucas, zapatos y todo lo necesario para travestirlo por si no encontrábamos lo que queríamos en los sex-shops. En la maleta también puse mis juguetes.
Nos encontramos en su hotel y tras tomar un aperitivo y charlar sobre lo que quería subimos a la habitación a dejar la maleta. Le enseñé mis juguetes pero los consoladores le parecieron pequeños, quería algo realmente grande así que después de comer nos dirigimos al Soho. La mayoría de los sex-shops allí son para un público homosexual. Los strap-ons o arneses de cintura son algo que utilizan las mujeres y las lesbianas por lo que tras recorrer unos cuantos, al fin, encontramos algo que se podía adaptar a mi arnés: un pene enorme con testículos incluidos de un material similar al tacto de la piel. Unas horas después esa cosa enorme entraría en la boca y el ano de mi cliente y puedo asegurar que entró toda. Nunca había visto una garganta profunda tan “profunda”. Como siempre, mis predicciones se cumplieron. No encontramos ropa para travestirse y echamos mano de mi plan “B”.



Le ayudé a vestirse, lo maquillé y empezamos el juego. Al cabo de un rato llamamos a la transexual (aquí se suelen anunciar como TS girls o shemales) Estaba disponible y podía llegar a las siete. El cliente esperaría en el baño mientras que yo tenía que explicarle el juego (que yo era su novia pero que había descubierto que le gustaba travestirse y lo iba a castigar humillándolo a tener sexo con un pene de verdad). Llegó media hora tarde pero no la culpo porque en el Londres preolímpico lo raro es llegar puntual con tantas obras y calles cortadas.

Cuando abrí la puerta pensé que no era la de las fotos. Hay que felicitar al fotógrafo y al estilista porque quitando las extensiones del pelo, el maquillaje y el photoshop, lo único igual era el color de los ojos y los tatuajes. La segunda decepción fue la ropa, mas de mercadillo que glamurosa. Llevaba unos leggins que marcaban su culazo, una camiseta blanca muy ceñida que acentuaba sus enormes pechos y una cazadora. Un atuendo más apropiado para una chica que trabaja en la calle que una que cobra 250 libras por una hora. La lencería era un tanga y sujetador muy simples, que se quitó inmediatamente y solo se dejó unas medias muy tupidas, de las que se sujetan solas y que se veían muy baratas. Yo pensaba que siendo brasileña sería muy marchosa y divertida, pero la verdad es que no estaba por la labor. Lo primero que me preguntó es si teníamos porno en la televisión. El teléfono le sonó varias veces y una lo contestó. Estaba allí, sentada en la cama como el que espera el autobús, no se implicó para nada. A los quince minutos mi cliente me dijo que le pidiera que se marchara y que solo le pagara 250 libras pero no las 50 extra que pensaba darle para cubrir los gastos del taxi, que son voluntarios, y que normalmente te los dan si te enrollas bien.

Nunca vi a alguien vestirse tan rápido. Me dijo que la esperaban en otro hotel y que las transexuales trabajan más que las chicas, unos cinco o seis clientes por día. Así no me extraña que les de igual ocho que ochenta y que no se preocupen de fidelizar al cliente. Quizá es que ellas hacen solo servicios sexuales y no servicios de compañía como las chicas, y lo que les da morbo a los clientes es su pene y lo demás (la ropa, la lencería, la conversación…) es superfluo.

Me quedé con las ganas de tocarle las tetas porque yo solo he estado con mujeres con pechos naturales y tenía curiosidad por saber que textura tienen. El cirujano que la operó no debía ser muy bueno porque las cicatrices eran muy feas y visibles. Esa es una de las razones por las que no me he operado, me gustaría una talla más pero ¿y si me las dejan mal?

En fin, que visto lo visto pensé “Su, eres una crack”. Me acordé de los comentarios que leía en los foros sobre prostitución, donde los clientes se quejaban de algunas conductas de ciertas chicas. En ellos aprendí mucho sobre lo que los clientes esperan de una cita, y una de las cosas que más valoran es la implicación.

Al final, yo volví a casa con 1.000 libras (más unos cuantos regalos que me hizo) y la felicitación de mi cliente por haberle ayudado a cumplir sus fantasía con dedicación y esmero. El pene enorme también me lo llevé a casa, al fin y al cabo después de una buena faena el diestro se lleva el rabo…

Preparar las citas


Me gusta preparar mis citas. La mayoría de las veces me avisan con muy poco tiempo así que procuro estar “medio preparada” a partir del mediodía, es decir, con el pelo limpio, duchada depilada y con algo de maquillaje para acabar de arreglarme rápidamente si se concreta alguna cita. Prefiero las horas concertadas porque así tengo más tiempo pero he aprendido a estar lista en tiempo record.


Tengo un bolso siempre preparado para las salidas. Yo lo llamo el bolso de Mary Poppins porque de él sale de todo. Dentro llevo un neceser con condones surtidos: diferentes tallas para diferentes tamaños de pene http://www.mysize-condoms.com/, finos, gruesos extra lubricados para sexo anal, de sabores para sexo oral, lubricante y algún consolador vibrador.
También una botellita con aceite Johnson’s con aloe vera para dar masajes. Tiene un perfume agradable y como es un aceite mineral no se enrancia. Lo utilizo también para desmaquillarme si me quedo a pasar la noche con el cliente. Me encanta dar masajes y es una buena forma de empezar a conocerse cuando el cliente es muy tímido o esta nervioso. A veces, cuando eyaculan demasiado pronto, es una forma de hacer tiempo hasta que se recuperen para otro “asalto”. Si están en un hotel se quedan muy relajados y duermen mejor. ¡Cuidado! El aceite puede romper los condones de látex, no utilizar en los genitales y hay que lavarse bien las manos antes de manipular los preservativos.

Procuro llevar unas medias de repuesto por si me hago alguna carrera, algo de maquillaje, cepillo, pasta de dientes, hilo dental y caramelos de menta. A veces tengo que salir corriendo y no tengo tiempo de comer por lo que llevo barritas energéticas para que no me de un bajón de azúcar después de una hora de gimnasia sexual con el estómago vacío.

Cuando salgo de casa llevo unas manoletinas planas para poder caminar rápido y los zapatos de tacón en el bolso. Cuando llego al hotel me los cambio en el ascensor o en el pasillo antes de llamar a la puerta. Si el hotel está cerca de mi casa me gusta volver andando si no es muy tarde, y con los tacones no podría.
Y como no, estando en Londres siempre llevo un mini paraguas plegable que compré en Muji y no pesa nada.

Como decía Coco Chanel (que antes de ser diseñadora fue cortesana) “Para ser irremplazable, uno debe buscar siempre ser diferente”. Yo procuro no repetir modelito con los clientes, por lo que, para acordarme, me apunto en una libretita la fecha, nombre del cliente y la ropa que llevaba puesta. De esta manera siempre puedes sorprenderles y tener todo listo en caso de que tengan alguna preferencia. A veces los clientes me regalan lencería. Esas prendas las guardo en una bolsita etiquetada con el nombre del cliente y solo la utilizo con ellos.


En el mundo de las Relaciones Públicas, cuando hay que entretener a alguien, se informan sobre la biografía de esa persona, en especial de sus aficiones, para así tener temas de conversación agradables. Por eso también me apunto otros datos del cliente como la edad, nacionalidad, profesión (si lo ha comentado), características físicas, gustos, cosas que no le gustan, si tienen algún fetish y si está casado (para tener mas cuidado de no dejar “huellas”). Una de las cosas que se pierden con la edad, además de la tersura, es la memoria. Sobre todo cuando se tienen muchos clientes. Suelo acordarme de los clientes regulares pero cuando pasan varios meses desde la última vez que los vi hago uso de mis notas.


Otras citas de Coco Chanel:


“Viste vulgar y sólo verán el vestido, viste elegante y verán a la mujer”
“Menos es Más”
“Se triunfa con lo que se aprende”
“Una chica debe ser dos cosas: elegante y fabulosa”

“No existen mujeres feas, sólo mujeres que no saben arreglarse”